El difícil momento que nuestros niños pasan a convertirse poco a poco en adultos.
Aunque pueda parecer un tópico la diferencia de edad entre miembros de la familia puede generar problemas importantes.
Los roces suelen aparecer cuando los miembros de la familia no se entienden entre sí, ni los padres ven lógico los gustos y comportamientos de sus hijos ni los hijos ven los gustos y comportamientos de sus padres como algo que ellos harían.
¿Cómo poder evitar esto?, uno de los puntos importantes es saber respetar los gustos de los demás y tener muy claro que lo que es bueno para uno no tiene porqué ser bueno para el resto.
En muchas ocasiones los problemas vienen porque los hijos se sienten hipercontrolados por los padres y los padres sienten como que sus hijos se rebelan, pero si se encuentra un punto intermedio todo sería más fácil. Nuestros hijos necesitan autonomía para poder vivir y nosotros en muchas ocasiones e incluso hasta inconsciente mente les obligamos a que vayan por el camino que nosotros pensamos mejor para ellos, pero puede que nos equivoquemos.
Es como cuando encontramos un mantel en una tienda que estamos convencidos de que tiene el mismo color que las cortinas y cuando llegamos a casa nos damos cuenta que estábamos confundidos, pues algo así pasa, creemos dar lo mejor a nuestros hijos y quizá el resultado nos diga todo lo contrario.
Aunque pueda parecer que las familias se van desmembrando cada vez más rápidamente siempre nos sentimos ligados a ellas de un modo u otro y es por esto que debemos cuidarlas ya que es un bien preciado.
Nuestro trabajo esta centrado en el modelo de la terapia breve, este modelo busca el modo más rápido de solucionar problemas, no por ello su eficacia es menor, sino que el método de trabajo es distinto.