¿Nos molesta cuando nuestra pareja está hablando con otras personas de nuestro mismo sexo? ¿Sentimos que en cualquier momento nos puede abandonar por alguien?.
Si por muy enamorados y por mucho que nos queramos, ya se hace difícil la convivencia con la pareja, peor es cuando entran las familias a opinar y dirigir nuestra vida de pareja.
Los primeros momentos de una relación son inolvidables, pero ¿qué pasa a medida que va avanzando el tiempo?.
La vida nos va marcando unas pautas, unos hábitos y poco a poco nos vamos acostumbrando a ellos y no damos cabida a cosas nuevas, de este modo aparece una repetición en nuestras vidas que se hace constante. Este círculo afecta a todas las facetas de nuestra vida diaria y ni que decir tiene que la vida de pareja es una de ellas.
La monotonía puede llevar a la desidia, a la falta de ganas por las cosas comenzando a resquebrajar la relación. Cuando llega el fin de semana no se sabe ni que hacer y pasa el tiempo hasta el lunes y vuelta a la monotonía semanal.
Normalmente tenemos la semana cubierta por diferentes actividades que sólo se pueden hacer en ese tiempo pero lo que no se puede permitir es que la monotonía entre en el poco tiempo de ocio que tenemos porque sino estamos perdidos.
¿Quién de los dos tiene la culpa de esa monotonía?, normalmente no suele ser culpa de nadie o si buscamos culpables, serán los dos por haberse dejado arrastrar, pero como encontrar culpables no soluciona el problema, lo mejor es ponerse manos a la obra y cambiar esta situación.
Apoyándose ambos miembros de la pareja y buscando ayuda se puede saltar este bache con cierta facilidad.
Aunque pueda parecer que las familias se van desmembrando cada vez más rápidamente siempre nos sentimos ligados a ellas de un modo u otro y es por esto que debemos cuidarlas ya que es un bien preciado.
Nuestro trabajo esta centrado en el modelo de la terapia breve, este modelo busca el modo más rápido de solucionar problemas, no por ello su eficacia es menor, sino que el método de trabajo es distinto.