¿Nos molesta cuando nuestra pareja está hablando con otras personas de nuestro mismo sexo? ¿Sentimos que en cualquier momento nos puede abandonar por alguien?.
Estos son algunos de los síntomas de los celos pero existen muchos más como por ejemplo el aumento de desconfianza en nuestra pareja, todo nos parece un factor para que nuestras dudas crezcan, alguna mirada, algún comentario… y pasamos a querer controlar cada vez más su vida, dónde va, con quién, qué hace cuando no está con nosotros….
La situación se llega a hacerse insoportable para los dos miembros de la pareja y lo peor de todo es que o se pone remedio o se puede llegar a un punto insostenible y que se termine todo.
En muchos de los casos nuestras propias inseguridades son las que nos hace dudar de nuestra pareja, fomentando la comunicación y la complicidad en la pareja se puede cambiar este bache.
Lo malo de los celos es que pueden llegar muy lejos y nunca por buen camino, cuando más celoso se está más se tiende a asfixiar al otro, con preguntas, afirmaciones que la mayoría de ellas son suposiciones nuestras sin base alguna salvo nuestros miedos, control todo el que se pueda y por supuesto no se atiene a razones de ningún tipo. Cualquier comentario que nos hagan de fuera cuanto más negativo sea más creíble será para nosotros aunque haya sido inventado ya que alimenta el círculo donde nos hemos metido.
Lo más apropiado es dirigirse a un profesional que pueda ayudar a la pareja y desliar esta madeja que se ha ido creando poco a poco con el tiempo.
Aunque pueda parecer que las familias se van desmembrando cada vez más rápidamente siempre nos sentimos ligados a ellas de un modo u otro y es por esto que debemos cuidarlas ya que es un bien preciado.
Nuestro trabajo esta centrado en el modelo de la terapia breve, este modelo busca el modo más rápido de solucionar problemas, no por ello su eficacia es menor, sino que el método de trabajo es distinto.