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Exposición del problema
“Hola, mi nombre es Ana y tengo 25 años. No recuerdo desde cuando, creo que de toda la vida, pero tengo un problema y es que a la hora de discutir o cuando alguien me dice algo malo, me lo tomo de forma muy personal, aunque estén poniendo un ejemplo de algo, hay no sé qué dentro de mi que me dice “Ana esta llamándote tonta” o lo que toque en ese momento. El problema es que no soy capaz de decir nada, me enfado y me marcho, vamos que no arreglo ninguna situación.
Más de una vez son mal entendidos pero luego con el tiempo no me atrevo a hablar con la persona y aclararlo, es decir que paso del mosqueo a la timidez, más que nada por si de verdad me llaman tonta jajajaja. Quisiera poder aprender a expresar mis sentimientos cuando algo me molesta y no tomarme las cosas de forma personal cuando no estén hablando de mí, pero es que no puedo evitarlo.
Gracias”
Exposición del tratamiento
El principal problema de Ana era su bajo autoconcepto. Utilizaba la huida como método de defensa en las situaciones que le resultaban opresivas en lugar de resolver ya que no se sentía segura de sí misma. El objetivo de la terapia se enfocó en su autocencepto y en aprender una serie de habilidades sociales para poder expresar sus sentimientos de manera adecuada hacía los demás y a ella misma.
Se le explicó el derecho a replica bajo el respeto y sin ofensa.
Se trabajó con los intentos fallidos para las resoluciones de problemas y una serie de ejercicios centrados en la autoestima que tenía olvidada.
Tiempo usado en la terapia
Se necesitaron 10 sesiones en las que se trabajaron los diferentes puntos anteriormente citados. Se necesitaron más de tres cuartas partes de la terapia para trabajar su autocencepto y autoestima, ya que los tenía centrados exclusivamente en la valoración de las personas que la rodeaban, sin tener en cuenta su propio criterio.
Después de este primer paso se continúo con el aprendizaje de las habilidades sociales adecuadas para expresar sus sentimientos y opiniones a la hora de mantener una conversación con otras personas.
Seguimiento
Tras el posterior seguimiento, a los seis meses más o menos de terminar la terapia, Ana había repetido en algún momento su huida como defensa, pero esta vez sí había resulto el problema, había analizado sus ideas y las había expuesto posteriormente a la persona con la que discutió. Comentaba que su seguridad en sí misma iba aumentando por momentos.
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